Te has puesto a pensar últimamente, ¿hacia donde va tu vida? ¿Estas contento con la respuesta? ¿O acaso hay algo con lo que no estas completamente de acuerdo, pero no sabes como cambiarlo? Puede que incluso pienses que no puede cambiarse ya… Termina de leer este post y hablamos al final!
“Tu corazón determina el rumbo de tu vida”

Desde hace unas semanas esta frase ha estado rondando mi mente sin detenerse. Por eso quise escribir al respecto. ¿Sabes? hay una sola persona que tiene la autoridad para controlar tu corazón, sus sentimientos, sus emociones y aún sus deseos, y esa persona, ERES TU. Ni Dios mismo, ni ninguna fuerza suprema en la que puedas creer puede mandar en tu corazón, porque este te fue dado a ti, ES TUYO.
Realmente la frase completa diría así: “Más que a todas las cosas, cuida tu corazón, porque éste determina el rumbo de tu vida”
Nuestro corazón es el que nos da nuestra humanidad, es algo hermoso e indescriptible, capaz de atesorar momentos, personas, recuerdos. Capaz de creer en algo mas grande que él mismo, capaz de soñar, ¡capaz de AMAR! Pero dentro de todo lo bueno que nos ofrece el corazón, hay un pequeñísimo detalle con él. El problema con el corazón, es que es como un niño caprichoso, no es por nada lo mas engañoso que existe sobre la tierra. Siempre tan voluble, tan cambiante, ¡tan visceral!
Y a veces hace de las suyas sin preguntarnos. Como alguna vez escribí, a veces nuestro corazón se comporta como esos perros mal entrenados, que jalan a su dueño por doquiera que estos quieran ir. Y esta en el dueño el seguirlo, o detenerse y hacerle entender que no es él quien lleva el mando, sino viceversa.
Si tuvieras un pequines, o un perro chihuahua no tendrías mucho problema si éste se digna y te arrastra hacia donde quiera, pues por obvias razones un solo tirón tuyo hará que el perro vuelva, probablemente hasta volando por los aires. El problema vendría si tuvieras un Gran Danés cierto? Si un perro de estos se jacta de una decisión contraria a la tuya, será un gran problema detenerlo ¡Que me lo digan a mi! Por ello es importante educarlos desde pequeños, para que no sea por la fuerza, sino por el entrenamiento que el perro obedezca a su dueño.
Pues es igual en el corazón, ¿sabes porque la frase dice que lo cuides? ¿Que lo guardes? ¿Que lo protejas? Porque muchas veces somos descuidados con él, y permitimos que se exponga a situaciones que lo lastiman, que lo enferman. Si estuviera lloviendo a cantaros, ¿sacaríamos a nuestros bebes a mojarse? ¿Sacarías a tu perro si la calle estuviera inundándose? ¿Tirarias tu auto por el barranco solo porque si? NO! Claro que no, porque son cosas valiosas para nosotros.
¿Y no es nuestro corazón algo mucho mas valioso? Cualquier órgano que se exponga a una situación adversa, enfermará. Y un corazón expuesto a emociones que no son sanas, no es la excepción. Y es que seguimos hablando con gente que sabemos solo lo envenena con su plática, seguimos recordando situaciones que lo lastiman, seguimos ofendiendo a la gente, a las cosas, maldiciendo sin razón alguna. Seguimos esperando a quien sabemos no debemos esperar, y haciendo lo que sabemos no debemos hacer. ¡Seguimos sin perdonar! ¡Sin perdonarnos!
¿De que puede enfermar tu corazón? Eso depende de a que lo expongas; puede enfermar de tristeza, de soledad, de enojo, de coraje, de rencor, de altanería, de orgullo, de escepticismo, ¡hasta de paranoia! Y si tu corazón se enferma de esta manera, créeme, serás tu quien sufra los síntomas de la enfermedad. Y es aquí que encontramos el siguiente punto que dicta la frase “Tu corazón determina el rumbo de tu vida”
Ultimadamente todo lo que hacemos, viene por una decisión previa, ¿que no?¿No es cuando estamos más enamorados, que decidimos tomar el rumbo del matrimonio? ¿Y se lo proponemos a nuestra pareja? ¿No es cuando nos dejamos llevar por la pasión, que los hijos son concebidos? ¿No es cuando más confianza tenemos, que decidimos viajar solos por el mundo?
¡Ojalá solo determinara estos excelentes caminos! ¿Cuantas veces también tomamos decisiones solo por arrebatos? ¿Por estar tristes? ¿Por estar enojados? ¿Por no perdonar? ¿Por orgullo? ¿Por no querer cambiar? Cada una de esas decisiones tuvo sus repercusiones ¿qué no? ¿Y todas te sirvieron? ¡Claro que no! Es mas, después de un tiempo nos arrepentimos de la mayoría de las decisiones que tomamos en momentos así.
Pero aun sabiendo esto, ¿cuantas veces nos permitimos estar enojados 3 días seguidos? ¿a cuantas personas a nuestro paso lastimamos por esta “mala decisión”?… Por este corazón enojado, triste, afanado. Y además de lastimarlos, ¿cuantas personas se alejan de nosotros? ¿O es nuestro corazón quien los alejo en representación nuestra?
Si tu corazón estuviera en rebeldía, y te llevara a tomar la decisión de usar drogas para distraerte de tus problemas. ¿No le estarías permitiendo que tome las riendas de tu vida? ¿No estarías permitiendo que sea él quien determine hacia donde vas en este mundo? Si tu corazón se enfermara de tristeza, y ésta te provocara alejarte poco a poco de tus seres queridos, ¿No seria tu corazón el que determine que ya no disfrutes a los que más te quieren? ¿Que vivas solo? ¿Que te hundas en depresión y olvides lo demás? ¿Y no es acaso una persona suicida, alguien que pudo guardar su corazón de la tristeza, de la “soledad”, o del despecho al que se veía expuesto, antes de llegar a tomar una mala decisión?
¿Tu estas cuidando tu corazón? ¿Tienes en mente, que es realmente ÉL quien determina hacia donde va tu vida? ¡No es tan tarde! Toma las riendas y corrige el rumbo de tu vida, ¡HOY!
.
Pingback: La otra cara de la moneda. | También soy tuyo·