Aferrados

IMG_3237-1

Hace dos días subi una foto a mi cuenta personal de Instagram, que me hizo pensar algunas cosas.

Resulta que una de mis mejores amigas es una talentosa fotógrafa, y durante una sesión de fotografías que hicimos juntos, encontré un alambre de púas tirado en el suelo. Figuré en mi mente mil ideas de una fotografía con dicho alambre, pero el alambre estaba muy enredado. Y estábamos a -4ºC ese día, así que ya se imaginarán lo complicado que se volvía desenredarlo.

Además mis manos ya venían sufriendo el frío, pues jamás pensé en llevar guantes a la sesión, a pesar de que íbamos a hacer las fotos a la intemperie. Bueno, pues ya verán el resultado en la fotografía que encabeza este escrito. Mis manos estaban sufriendo por decir lo poco. Pero yo me aferre aunque fuera por unos minutos a desenrollar el alambre, sin saber exactamente que era lo que quería. Mi amiga aprovechó el momento y tomó algunas fotos infraganti del proceso.

Después de algunos intentos en los que mis manos sufrieron bastante, decidí olvidar mi intento y abandone mi proyecto, tirando al suelo el alambre.

Después, más noche cuando vi las fotos que tomó mi amiga, sorprendentemente me gustaron los resultados. A pesar de que no eran lo que estaba planeado, y me alegré de momento. Pues fue hasta que subí mi fotografía a mi Insta, que  aprecié lo rojas que estaban mis manos y mi mente comenzó a volar un poco. En esa ocasión solo duré aferrado a mi alambre algunos segundos, a lo más algunos minutos. Pero mis manos sufrieron ligeras consecuencias y hay evidencia para la posteridad.

Me quedé pensando en cuantas cosas he mantenido aferradas a mi vida los últimos dos años. Sobretodo hablando de mi carácter (Supongo que no soy el único, así que quien guste compartirme algo, puede enviarme un correo, o comentar en esta nota y lo agradeceré). Por unos segundos me imaginé a mi pobre corazón todo rojo por la presión, y por un clima tan tempestuoso como el que mis manos vivieron aquel día. Todo por no decidirme a soltar mi coraje, mi amargura y muchas otras cosas los últimos meses.

Imagino, aunque creo que en este momento de mi vida no es mi caso, que así estamos también en cuanto a relaciones se refiere. A veces estamos tan aferrados a personas que aunque veamos que nos lastimamos entre más intentamos que las cosas funcionen, no logramos ver lo rojos que seguro parecemos ante el lente fotográfico de las demás personas. Igual con las cosas materiales a las que a veces nos aferramos… aunque esa pudiera ser otra historia.

Leí en un libro increíble hace unas semanas («Como curar un corazón roto», Gaby Pérez Islas) algo que me marcó muchísimo. Ella, quien es una increíble tanatóloga, menciona en su libro que salir de una depresión normalmente requiere el mismo tiempo que te mantuviste en ella. Así que no, no es de un día decidir salir de ella y estar mágicamente curado. Aunque supongo que como todo camino largo, siempre comienza con el primer paso.

He empezado a ver algo de claridad en un túnel del que parecía imposible salir… pero que a veces con el lente de otra persona resulta un poco más sencillo. (Confía en quienes te rodean, no todo el mundo esta en tu contra)

Espero que más de uno se identifique con este proceso tempestuoso, me encanta estar de vuelta en este espacio.

También soy tuyo,

A.L.

Una respuesta a “Aferrados

  1. Creo que la manera en la que escribes me hace sentir como aterrizas aquellas ideas que no sé como expresar, sucede que soy una persona a la que le cuesta mucho dejar ir aquello que me ha hecho daño, pienso que…. «Eso me hará mas fuerte» sin en cambio solo me hiere por dentro y va matando algo en mi que ya no recupero jamás, no se soltar a las personas, me adihero y vuelvo a perder algo de mi (Creo que pierdo mucho) tengo un hijo y no puedo darme el privilegio de romperme por nada, pero no se como dejar de sentir, dejar de extrañar, soltar….
    Me gusta leerte Alex ♡

    Me gusta

Deja un comentario