Lo que vale… ¡Cuesta! (Alcanzando un sueño)

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¡Hola gente! ¿Qué tal están hoy? Les diré un secreto; me encanta escribir. Tal vez un día me aviente un post explicando las razones por las cuales me atreví a incursionar en esta experiencia WordPressera… pero hoy no, hoy tengo un tema importante que ronda mi cabeza y que quiero compartirles… (Si bien no es necesariamente una continuación de “Renunciando a un sueño” si recomiendo que lo leas para que centres la idea de ambos textos)

¿Me acompañas?

Fue hace casi 3 años, que mis padres decidieron que era momento de comprar una casa más grande, pues de plano ya no cabíamos en donde vivíamos. Elegirla no fue nada fácil, pero hace poco más de un año, elegimos casi por totalidad de votos la casa en la que ahora vivimos.

Una de las cosas que más nos gustó de esta nueva casa, es que tenía muchos árboles y jardines a todo alrededor. Bueno, mejor dicho espacios para jardín, porque en su momento eran espacios de tierra. Nunca habíamos tenido un jardín en ninguna casa y era pues emocionante la idea de llenarlos, cubrirlos de plantas y pasto y verlos verdes y hermosos. Tener un jardín de esos de revista.

Como son varios, decidimos que el único jardín de “ornamento” seria el principal y el más grande, es decir el que está al frente de la casa. Por lo que nos dispusimos a limpiar la tierra, a quitar la basura, y las piedras que tenía. Mi padre compro pasto para cubrir toda la extensión de tierra y poco a poco compramos plantas para adornar. Rosales, gardenias, malvones, azucenas, en fin…

La ciudad donde vivo tiene un clima algo extremo y las temperaturas en verano pueden alcanzar los 40° C durante el día. Por lo que, de jamás haber tenido un jardín, pasamos a tener uno muy grande, que se tenía que regar 2 veces al día. Descubrimos que las plantas que no se encuentran con un lugar que les guste, mueren en un par de días, que las plagas pueden cubrir un árbol en cuestión de días, o terminar con tus rosales. Y que el pasto debe ser podado constantemente o de tener un jardín “de ornamento” puedes pasar tener una jungla mal crecida.

Entendimos poco a poco que cada detalle cuenta para decorarlo, desde el acomodo de piedras de Rio, hasta el arrancar casi diario hierbas malas que brotan “de la nada”. Poco a poco nuestro jardín lucia más y más. Al empezar la primavera hace unos meses, tuvimos que plantar pasto nuevo pues la mitad del jardín se quemó gracias al invierno y admito, a los pocos cuidados que le dimos durante esos meses. Tuvimos al igual que reemplazar algunos rosales que tampoco sobrevivieron. Además que decidimos adornar algunas paredes con enredaderas y sembrar árboles, plantas y más flores nuevas.

Pero para no hacer el cuento aún más largo, mi familia y yo, descubrimos que tener un jardín no es algo así de fácil. Un jardín “de revista” no se logra de la nada, y una vez que consigues tenerlo, no se mantendrá de esta manera por sí solo. Es aún más importante (y difícil, sí) el mantenerlo en perfecto estado.

Me atrevo a decir que un buen jardín, requiere entonces de:

  • Inversión (tiempo, espacio y recursos)
  • Dedicación
  • Esfuerzo
  • Trabajo
  • Paciencia
  • Constancia
  • Y aunque suene cursi, necesita mucho amor.

Entenderlo a través de estos meses, me ha hecho reflexionar mucho… Pues verán, en la vida cualquier cosa “de revista” no se consigue de la nada. Y al igual que en un jardín, una vez que consigamos algo excelente, no se mantendrá por sí solo.

Hace unos dos años, noté que estaba subiendo muchísimo de peso, (bueno, no tanto, jaja pero no me sentía cómodo) por lo que comencé a ir al gimnasio. Quienes me conocen saben que nunca me he caracterizado por ser alguien deportivo. Cuando era niño, deportes era mi clase más odiada, correr siempre fue un martirio para mí. Y para los deportes de equipo (futbol, americano, basquetbol) siempre fui un fracaso. Era oficial y orgullosamente el aguador de mis amigos y nada más.

Así que cuando entre al gimnasio nadie dio un peso por mí, admito que ni yo mismo me la creía. Pero aun así tenía que intentarlo, quise probar un día con la clase de spinning, e increíblemente me gustó. Si tú lo has practicado sabrás que es una clase de muerte. Muchos le huyen y piensan que solo los sádicos están en ella. Yo no sé cómo me acople tanto, te digo que ni correr una cuadra podía, pero el chiste es que me gustó y mucho. Aunque la verdad es que unos días iba, y otros no, a veces prefería quedarme dormido, “total, voy mañana”. Asumí también, como muchas personas que con hacer ejercicio sería más que suficiente. “Ya me gane este pastel, este chocolate, esta pizza, etc.” Por lo que obviamente el primer mes no logre bajar nada de peso y segun yo no entendía porque.

Sin embargo comencé a tomarle más sabor a la clase, porque note algunos beneficios adicionales. Practicar algo de cardio en las mañanas es literalmente como una bomba energética. Mi clase era a las 6 AM, y para las 8AM yo llegaba a la oficina con ganas de saltar, gritar y seguir corriendo. El café era cosa de principiantes, yo tenía la energía del mundo, y solo por pedalear como loco por 1 hora. Así que como me empecé a enamorar de este nuevo hábito, me propuse hacerlo un estilo de vida. Me di cuenta que si pretendía bajar de peso, necesitaba tomar esto en serio, y ademas de ser constante, era necesario a la par, cuidar mi alimentación.

Así que me fui involucrando con entrenadores “fitness” (específicamente con Sascha Barbosa @SaschaFitness) Y aprendí a comer correctamente. Entendí que era lo que pasaba, y porque es que no lograba alcanzar mi meta de bajar de peso. Aprendí detalles que por insignificantes que parezcan a primera vista, ¡hacen una gran diferencia! Detalles como dormir correctamente, como que los carbohidratos simples se consumen en la mañana, y preferentemente NO en la noche. Detalles como hacer 5 comidas en lugar de 3. Que un cuerpo que hace ejercicio necesita AL MENOS 3 litros de agua al día. (Aunque vayas 10 veces al baño) porque si no estás correctamente hidratado, tu cuerpo no puede oxidar la grasa acumulada, ni tus músculos funcionan igual.

Entendí que saltarte un día de ejercicio solo empeorara tu siguiente entrenamiento. Y que llega un punto en el que cada bocado cuenta. Un chocolate por la noche puede hacer la diferencia entre cambiar tu metabolismo o no. Y que todos necesitamos motivación para seguir, ¡y es tarea de cada uno encontrar cual es la suya propia! Infinidad de “pequeños” detalles que hacen la diferencia. En fin, aprendí que el “fitness” también requiere de mucho esfuerzo, dedicación, trabajo, constancia, paciencia, aprendizaje, y AMOR por lo que haces…

Te has preguntado, ¿Qué hace la diferencia entre tener éxito (alcanzar una meta) y quedarte a la mitad? ¡La diferencia la haces TÚ! Tú y todo lo que estes dispuesto a hacer y dejar de hacer, a todo lo que estes dispuesto a sacrificar, a invertir y a cambiar por alcanzar algo.

En mi caso, por ejemplo, descubrí que si no hacia el esfuerzo, por dormir como máximo a las 11 de la noche, no podría levantarme a las 5, y no levantarme a las 5AM implicaría no llegar a mi clase de spinning, y que no llegar seria ir agotado al trabajo. Además de que al siguiente día, por haberme saltado un día de entrenamiento, no rendiría en la clase. Y así una cadena de consecuencias, que me hicieron entender lo importante de los sacrificios a la hora de buscar alcanzar una meta.

“Vemos la gloria, pero no conocemos la historia”

Lo que vale, ¡CUESTA! 

Si transportas estos detalles a magnitudes más grandes, sabrías a lo que me refiero con tanta palabrería.

Cada cuatro años, nos pasa lo mismo… llegan las olimpiadas y todos soñamos. Vemos a los atletas, y añoramos ser como ellos, apuesto que después de las olimpiadas mucha gente se inscribe a muchas disciplinas y al gimnasio. Muchos otros solo se arrepienten por haber abandonado un deporte, o nunca haberlo empezado. Vemos a los medallistas y pensamos “¿Por qué yo no fui clavadista? ¿Por qué no seguí en natación? ¿Por qué deje la gimnasia?

¿Sabes porque él esta donde esta? ¿Sabes a todo lo que renuncia un medallista olímpico?… Y no solo a lo que renuncia, ¿Sabes todo lo que trabaja? ¿Sabes todo lo que entrena? ¿Acaso nosotros nos dedicamos con tanto esfuerzo a alcanzar una meta? Pero es que como dice mi madre:

“Si las cosas fueran fáciles, cualquiera las haría”

 

  • Ser medallista olímpico es algo muy valioso, pero llegar a serlo, CUESTA MUCHO MÁS.
  • Una familia unida vale mucho, PERO MANTENERLA UNIDA CUESTA MUCHO MÁS.
  • Un matrimonio sano, estable y exitoso vale mucho. PERO LOGRARLO CUESTA MUCHO MÁS.

Si realmente quiero tener éxito, si busco sobresalir en algo, en cualquier cosa, grande o pequeña. Si quiero estar a la cabeza en el equipo de futbol, si quiero ser yo quien obtenga la mención honorifica de mi generación. Si quiero ser yo quien que gane una beca para estudiar en el extranjero, si realmente quiero ser yo, entre todos mis colegas, quien obtenga la gerencia… Tengo que hacer algo que los demás ¡NO HAGAN!

 “Solo un tonto espera resultados diferentes, haciendo siempre lo mismo”

 Si todos entrenan 2 horas, tengo que entrenar 3. Si todos entregan sus reportes a las 6, tengo que entregarlos a las 5. Si entrenar no es suficiente para bajar de peso, tengo que cambiar mi rutina, mi alimentación. Si no rindes en un entrenamiento, duerme más. Si amas a tu pareja, no dejes de demostrárselo. Si quieres viajar más, ahorra más. Si quieres sobresalir en un grupo musical, practica más que todos…

Si realmente no pretendes Renunciar a un sueño, y más bien pretendes alcanzarlo…No te des el lujo de ser mediocre en medio de la batalla, ¡nadie puede resultar victorioso si no pelea primero!

 

 

También tuyo,

Alexander L.

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