Ya hace casi dos meses que escribí por ultima vez en este blog, y no es que ya no quiera hacerlo, aclaro…
Es que últimamente pienso tantas cosas y tan rápido, que me ha sido difícil aterrizarlas en mi mente y mucho más en papel y/o un teclado. Pero mientras estoy en la oficina, sin absolutamente nada que hacer, y mientras escucho «All you need is Love» de «The Beatles» decidí tomar unos minutos para escribir aquí, donde por ya más de un año he podido expresar mis ideas, mis pensamientos y aún mis más profundos sueños y tempestades.
Acabamos de pasar la fecha mundialmente conocida como «navidad» y seguro ya millones de personas escribieron acerca de lo que se trata navidad y demás. Así que no quiero caer en tal redundancia (aunque aveces las redundancias sean no solo buenas, sino muy necesarias). Por lo que solo me dedicare a escribir algo en lo que pienso desde hace unos meses:
Amor.
Y no, no hablare de un amor de pareja… Hablare simplemente de la decision de amarte a ti, y amar a tu prójimo.

El amor como tal, es una decision que en nuestro propio albedrío podemos ejercer o no y la facultad y derecho de hacerlo es precisa y únicamente nuestra, por lo que para nada, nadie te puede decir si estas en lo correcto o en lo equívoco. Eso ya lo sabrás tu y si no con el tiempo aprenderás a discernirlo. A lo más, como en muchos otros aspectos de nuestra vida, y como hago yo mismo en este blog, solo podemos animarnos los unos a los otros a ser mejores versiones de nosotros mismos. A veces aprendiendo de la experiencia de alguien más, o a veces con nuestra propia experiencia.
Pero bien, yo además creo que el Amor, es la gran base en la que podemos basar muchas otras cosas de nuestra vida, como perdonar, comprender, aceptar, animar, y confortar a quien de nuestro al rededor lo necesite. Pues de todo lo anterior se compone el amor. Y así como uno no puede correr sin poder caminar, es imposible que aprendamos a vivir de esta manera si primero no pulimos nuestra capacidad de amarnos y de amar a nuestro prójimo.
En mi muy particular forma de ver la vida, creo que no solo vivimos para ser felices nosotros (y claro que creo que vivimos para ser felices, solo dije que NO SOLO se trata de ser felices nosotros, eso se llama egoísmo) Creo que estamos en este maravilloso mundo, para ser instrumentos útiles a los demás. Que debemos aprender a amar a nuestro prójimo, en las buenas, y en las malas, tanto las nuestras como las suyas.
Pero muchas veces, olvidamos que no somos nosotros más importantes que los demás. Ni que somos nosotros quienes «sufrimos más» o quienes «amamos más» solo por ser nosotros… (Como ya he mencionado en algunos otros escritos)
Es algo que en estas vacaciones he tratado con mi hermano menor de apenas 10 años de edad. Le he estado enseñando la importancia de saber que no solo su opinión es la que cuenta, y que solo por el hecho de que lo que el quería no se haga, no significa que nadie lo ame, o que nadie cuente su opinión, pero que hay 4 personas más en la familia. Y la mejor manera de enseñárselo fue con otro ejemplo… «si pedimos lo que tu quieres comer, y yo no quería comer eso, ¿significa que nadie me ama a mi? ¿que te hace más importante a ti que a mi si los dos somos hermanos, y los dos contamos por igual=? ¡Empatia! es la mejor manera de enseñar a amar.
Si miras atrás, no recuerdas que alguna ocasión te molestaras sobremanera por alguna «ofensa» que alguien te hizo… y que hoy en día no parece la gran cosa? Pues te diré algo.. en aquel momento «tampoco fue la gran cosa» pero tu no estuviste listo para soltarlo de inmediato… no fuiste capaz de comprender a la otra persona, de abrazarla, perdonarla o hacer lo que fuera necesario para no tener que pasar un mal trago ni tu ni el/ella y que además después de meses o años resulto ser innecesario.
Este nuevo año, que nuestro único propósito sea aprender a fluir entre nuestro prójimo como el viento, que no lucha contra las adversidades, sino que las atraviesa sin lastimarse. (y por favor no confundas este consejo con «sacarle la vuelta a tus problemas» que nada tiene que ver) Estoy hablando de lograr que el amor que tenemos, que recibimos y que damos sea más grande que la ofensa, el error, o el pecado tanto nuestro como de nuestro prójimo.
Espero nunca cansarme de decir que es el Amor, la fuerza más grande que la humanidad pueda llegar a conocer.
¡Aprendamos a perdonar a nuestro prójimo de la misma manera en la que quisiéramos ser perdonados!
¡Aprendamos a comprender a nuestro prójimo como buscamos que alguien nos comprenda a nosotros!
¡Aprendamos a extender un brazo de ayuda y no un dedo de juicio a quienes necesitan consuelo a nuestro al rededor!
Pero sobretodo ¡Aprendamos cada día más a explotar nuestra gran capacidad de amar !
También tuyo…
Alexander L.
Nunca dejes de escribir
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Dios es amor 🙂
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Totalmente a favor!
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