El hubiera no existe…

Hace un mes aproximadamente me encontraba yo a más de 13 mil kilómetros de distancia lejos de mi casa. Sentado en un auditorio de la Iglesia Hillsong en Sidney, Australia. Escuchando atentamente en un auditorio junto a 4 mil personas más, una conferencia donde Christine Caine hablaba de “salir de nuestro desierto”.

Ésta mujer, quien fue abusada de pequeña, quien fue maltratada y abandonada por muchos años, es ahora una conferencista mundial. Que a través de su testimonio ayuda a gente como yo, a volver a ser la sal del mundo. Y a través de su fundación (A21) junto con su esposo, ella es la sal del mundo.

Este día marco mi vida, y espero que lo haya hecho para siempre…

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Verán ustedes, en mi familia tenemos muchas frases cuyo origen no siempre conocemos. Como supongo pasa en cualquier familia mexicana… Frases o dichos como; «el flojo trabaja dos veces» «la flojera es la madre de todos los vicios» «porque soy tu madre/padre» jaja, etc… Pero tenemos una en particular que nos la decimos todos a todos. Vaya, hasta mi hermanito de 10 años la utiliza cual sal o pimienta. 

“El hubiera no existe”

Y por donde le mires, la verdad es que el hubiera no existe.

Fue en septiembre que mi vida cambio por completo por circunstancias de las que ya algún día hablaré. Pero no fue sino hasta noviembre cuando mi mente y mi corazón se dejaron llevar hacia un lugar alejado del mundo, lejos de mis amigos, lejos de mi familia, lejos de mi casa, lejos de mi hogar… de mi vida.

Fue en noviembre cuando entré en un lugar al que después supe llamar “desierto”. Un desierto desolado e irónicamente lleno a la vez. Lleno de preguntas, lleno de culpas, lleno de tristezas, de melancolías, de recuerdos, lleno de juicio… y sobretodo, lleno de “hubieras”.

“El desierto es el fondo de un mar ausente”

– José Emilio Pacheco

Si, en mi familia existe una frase: “el hubiera no existe”. Pero aunque por años la he conocido, y la he predicado de mil maneras, en mil contextos y con mil argumentos distintos, no pude hacerla mía. Para mi, el hubiera se volvió una realidad alterna, en la que no podía vivir, se volvió una imposibilidad para soñar, y la incompetencia para volar de nuevo.

Y no fue sino hasta allí, un 13 de marzo por la tarde, sentado al otro lado del mundo. Donde descubrí entre suspiros y un llanto desconsolado de esos en los que te escurren más mocos que lagrimas (porque éstas ya te las terminaste al parecer) que ya había pasado mucho tiempo sobreviviendo del hubiera. Y descubrí que el tiempo de salir de donde quiera que estuviese hasta ese momento había llegado, era ahora o nunca. Supe que este día cambio mi vida porque me determine a salir de un desierto a donde yo solo me deje llevar hacía ya varios meses…

Y entonces, después de tanta palabrería de esas que casi no se me dan al escribir, te quiero compartir lo que analicé por toda respuesta a esta situación que viví hace unos meses…

A veces pensamos demasiado en el hubiera; nos culpamos por lo que hicimos y por lo que no hicimos a tiempo. Le damos una y mil vueltas a lo que sucedió, y repasamos en nuestra mente millones de panoramas que nunca existieron. Cada día creamos más y más ilusiónes de lo que pudo ser y sin darnos cuenta dejamos de pensar en lo que realmente es. Es como empezar a vivir en una realidad alterna. 

Y es que a veces incluso aunque queramos no hacerlo tenemos recordatorios de esos hubiera con nosotros de manera casi permanente; un divorcio, una enfermedad, un embarazo, o hasta una muerte. Pero te voy a decir una cosa que nada ni nadie va a poder negar. Las cosas que pasaron y como pasaron ¡ya nada las puede cambiar!

Y entonces debemos aprender a dejar de pensar en el hubiera. Hay que entender que ni Dios mismo cambia el pasado, ¡no necesita hacerlo! ¿Y sabes por qué? Porque las posibilidades de lo que aún no sucede son infinitamente mayores que aquellas de lo que ya sucedió. Y es por ello que es en el presente y en el futuro en los que debemos enfocar nuestra mente, nuestra alma y nuestro espíritu.

Ese día aprendí, que el desierto en el que había estado viviendo por cuatro meses no me podía ofrecer más nada de lo que en ese momento ya había hecho. Porque claro, en toda circunstancia adversa aprendemos algo, y ningún desierto es la excepción. El mío me enseño que con ni con toda mi fuerza, ni con toda mi voluntad podía lograr nada de lo que necesitaba.

La pregunta es; ¿ya entendiste lo que tu desierto te necesita enseñar?

La mayoría de la gente ha escuchado de la gran travesía del pueblo de Israel por el desierto hacia la tierra prometida. Incluso hay una expresión (un tanto ofensiva si lo analizas) que dice “Andas como judío errante”. Porque el pueblo de Israel, (que fue liberado de Egipto) duro 40 años “perdido” en un desierto en el que no debió pasar más de algunos meses. Lo que la mayoría de la gente no sabe es que el pueblo no salía del desierto porque no entendía lo que Dios necesitaba que entendieran. Y no fue sino hasta 40 años después, que estuvieron listos en su actitud y en su corazón para entrar en la tierra que les habían prometido desde un principio.

Así que te digo a ti que me lees, lo mismo que me dije hace unos meses a mi mismo:

¿Cuánto tiempo llevas lamentando la situación que vives? ¿Cuánto tiempo más de tu vida planeas desperdiciar pensando en lo que pasó o en cómo sería diferente? ¿6 días, 4 meses… 40 años? ¿Qué más tiene para ofrecerte el hubiera? ¡si el hubiera no existe!

El desierto es el fondo de un mar ausente, si. Un mar que rebosaba de aguas de esperanza, aguas de sueños, aguas de vida y sobretodo, aguas de fe. Un mar que anhela volver a ocupar un lugar que nunca debiste quitarle en tu corazón. Tal vez ya ha sido suficiente el tiempo que tienes lamentándote, tal vez ya fueron suficientes lagrimas derramadas, suficientes horas desperdiciadas pensando en el ayer, y en lo que pudo haber sido, tal vez es tiempo de caminar y ver lo que la vida aún nos tiene deparado, tal vez…

¡TAL VEZ ES TIEMPO DE SALIR DE TU DESIERTO DE UNA BUENA VEZ!

También tuyo,

Alexander L.

  1. https://hillsong.com/
  2. http://christinecaine.com/

3 Respuestas a “El hubiera no existe…

  1. Wow!!! Sorprendente y de excelente ayuda en este dia que pase por una situación dificil, de la cual estoy en el clasico «HUBIERA» , de ahora en adelante es vivir el el presente, planear el futuro tomando acciones que contrubuyan de la mejor manera a la EVOLUCION personal que tanta falta me hace y salir del DESIERTO, que hasta la fecha he creado asi que MOVE ON!!!!! gracias excelente articulo en el momento apropiado en mi vida.

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